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Larga vida al PC

Hace mucho que anunciaron su muerte. En vano. Y no. No hablamos del papel, sino del PC. Un soporte con una larga vida por delante a pesar del avance enorme que han experimentado los dispositivos móviles en los últimos tiempos, pero nada más lejos de la realidad. De hecho, el sector distribuyó la friolera de 302,6 millones de equipos, un 13,1% más que en 2019. Y, por si fuera poco, se estima que las ventas aumenten un 18% más este ejercicio. Datos estrechamente relacionados, según los expertos, con la pandemia. No en vano, el teletrabajo, que parece haber venido para quedarse, ha hecho que recuperemos el PC, ahora más que nunca, para currar desde casa, aunque sigamos utilizando los ‘smartphones’ para el ocio tales como interacciones breves en las redes sociales, visionado de videos, juegos o escuchar música. Pero a la hora de currelar, las computadoras no tienen comparación con otras máquinas que nos limitan, ¡y mucho!, si queremos escribir cómodamente, guardar información o, tan sólo, visualizar contenidos en un tamaño adecuado. 

En este sentido, hay ya algunos ingenios híbridos como las ‘tablets’ con teclado y ratón o los portátiles convertibles en tabletas, mas todavía resultan costosos en muchos casos. Por no hablar de que aún, con frecuencia, sus prestaciones son escasas para el ámbito profesional. Carencias que podrían mejorar a corto plazo a fin de combinar el entretenimiento con una productividad intermedia. Por otro lado, si se confirman los requisitos mínimos esperados para que funcione el Windows 11, tocará renovar todos los equipos con este sistema operativo y unos 5 o 6 años cumplidos, lo que augura una buena tajada a la hora de renovar el viejo ordenador personal.
     
EL TAMAÑO IMPORTA
Pero, ¿qué pasará con las baterías? Su duración es, sin duda, fundamental para el consumidor. Por ello, es clara la apuesta por cargadores más potentes y procesadores más eficientes energéticamente. Y donde no se aguardan muchas novedades es en las dimensiones del ‘hardware’, ya que la tendencia ha llevado al aumento de las pantallas telefónicas, aunque no debería haber una gran merma en las de los PC.